125 mililitros de aceite.
50 mililitros de vino blanco.
1 cabeza de ajos.
400 gramos de cebollas.
300 gramos de judías pochas.
3 hojas de laurel.
8 gramos de pimienta negra.
1 pizca de sal.
1 ramito de tomillo.
1 perdiz.
Modo de Preparación
La noche antes ponemos a remojar las judías en un recipiente.
Al día siguiente las ponemos a cocer en agua con sal.
Mientras cogemos la perdiz y le quitamos las plumas, limpiamos muy bien, atándola con un cordel de zapatero.
Ahora nos queda picar la cebolla muy bien y los ajos, añadiendo a continuación las judías junto con el laurel, el vino blanco, el tomillo, el aceite de oliva, la pimienta.
Lo dejamos que se cueza muy lentamente dos horas y media en una cazuela que
taparemos.
Sacamos la perdiz y la dejamos aparte.
Procedemos a desmenuzar nuestra perdiz y a meterla nuevamente a nuestra cazuela.
Por último lo dejamos que hierva cinco minutos más y lo servimos muy caliente.