12 sardinas.
1 lata pequeña de piña al natural.
15 gramos de mantequilla.
1 cebolla pequeña.
2 cucharaditas de Maicena.
1/2 taza de agua.
1 cucharada sopera de menta fresca, picada.
Aceite de oliva.
2 huevos.
Sal y pimienta.
Modo de Preparación
Abrir las sardinas por la mitad y retirarles las vísceras y la espina central.
Lavarlas bajo el chorro de agua fría y secarlas con papel absorbente.
Triturar la piña en la batidora hasta obtener un puré.
Derretir la mantequilla en una sartén antiadherente y saltear la cebolla finamente picada durante unos minutos.
Agregar la Maicena disuelta en un poco de agua, el puré de piña y el agua restante.
Continuar la cocción a fuego fuerte sin dejar de remover hasta que la salsa empiece a hervir.
Incorporar la menta, salpimentar y mezclar homogéneamente.
Batir los huevos como para tortilla. Pasar las sardinas por harina, sacudirlas para retirar el exceso y pasarlas por el huevo.
Freírlas en aceite de oliva caliente, dejarlas escurrir, servirlas con la salsa de menta y piña y adornar con las hojas de la piña.