Solomillos de 400 gramos cada uno, limpios y cortados por la mitad a lo largo
4 cucharadas de harina
Sal
Pimienta negra recién molida
4 cucharadas de aceite
200 gramos de chalotas
4 vasitos de caldo de pollo caliente
800 gramos de alcachofas frescas limpias y a medio cocer
25 gramos de maicena
200 mililitros de nata
2 cucharadas de perejil picado para adornar
Modo de Preparación
Tenemos que cortar cada mitad de solomillo en 3 trozos, según el tamaño. Ponga 3 cucharadas de harina en una bolsa de plástico y salpimiente. Ponga los trozos de cerdo y sacuda bien. Saque la carne, sacudiendo para que caiga la harina que quede suelta.
Caliente el aceite en una sartén grande que tenga una tapadera que se adapte bien o en una cazuela refractaria a la llama. Sofría lentamente las chalotas hasta que estén doraditas. Sáquelos y reserve mientras dora los trozos de cerdo.
Fría el cerdo lentamente hasta que esté ligeramente dorado por to-dos los lados. Añada un poco más de aceite si fuese necesario mientras lo fría. Saque la carne con una espumadera y reserve. Retire el aceite que quede en la sartén, luego añada el caldo.
Lleve a ebullición, rascando los lados y el fondo del recipiente para desprender los trocitos tostados, con una cuchara de palo. Ponga de nuevo la carne y las chalotas, tape muy bien y deje cocer suavemente 25 minutos hasta que el cerdo esté casi hecho. Añada las alcachofas por la mitad y deje cocer, con tapadera, otros 10 minutos, hasta que el cerdo esté tierno.
Con una espumadera, pase con cuidado el cerdo, las chalotas y alcachofas a una fuente de servicio caliente. Tape y conserve al calor. Deslíe la maicena en la nata. Agréguelo a la salsa de la sartén removiéndolo, déjelo cocer 1 minuto. Pruebe y rectifique de sal. Vierta la salsa sobre el cerdo, espolvoree de perejil picado y sirva enseguida.