150 gr. de harina
3 huevos
Sal
30 gr. de azúcar
120 gr. de mantequilla
1/4 L de leche
Tocino
10 Terrones de azúcar
1 naranja
1 vasito de coñac
1 vasito de Grand Marnier
Modo de Preparación
Mezclar en un cuenco la harina, previamente tamizada, con los huevos, una pizca de sal y el azúcar. Añadir 60 gr. de mantequilla fundida y diluir la masa muy despacio con la leche, batiendo con las varillas. Poner al fuego una sartén de fondo grueso, untarla con el tocino sujeto con un tenedor y verter un cacillo de la crema preparada. Extenderla por el fondo haciendo girar la sartén. Dorar el crêpe por un lado, darle la vuelta con la espátula y dejarla dorar por el otro. Colocarlo en un plato y continuar de la misma manera hasta acabar. Para que no se enfríen, ponerlas sobre un cazo con agua caliente. Frotar los terrones de azúcar sobre la naranja bien lavada, para que se perfumen con el aroma de la corteza, dejarlos en una cazuelita. Poner la cazuelita en el fuego, añadir el resto de la mantequilla, el zumo de naranja y la mitad del coñac y la mitad de la Gran Manier. Derretir el azúcar batiendo seguidamente. Untar cada crêpe con una cucharada de salsa, doblarlas en cuatro y colocarlas en una fuente refractaria. Una vez puestos todas las crepes en la fuente, bañarlos con el resto del coñac y Gran Manier, los dos licores calientes. Prender el licor con una cerilla y servir los crêpes en cuento se apague la llama.