Pasta crépes:
1/2 1. de harina
200 gr. de harina
100 gr. de manteca
5 huevos
1/2 limón
Azúcar sémola 100 gr.
1 pizca de sal
Modo de Preparación
Poner la leche a entibiar en una cacerola y la manteca a derretir con otra (125 gr.) Verter la harina en una cazuela añadir la sal y después 1 cucharadita de manteca derretida y diluirlo todo bien, mojándolo poco a poco con la leche tibia y un vaso de agua; dejar reposar durante una hora. Cascar los huevos separando las claras de las yemas; poner aparte las claras y diluir las yemas en un poco de pasta. Rallar finalmente la piel del medio limón; después añadirla a la pasta así como las yemas de huevo diluidas, el resto de la manteca derretida y el azúcar en polvo; mezclar con mucho cuidado. Añadir una pizca de sal a las claras y batirlas con el batidor en nieve firme y después añadirlas a la pasta precedente, muy delicadamente levantando la mezcla Sin batirla; si se desea que las crêpes sean extremadamente finas, se puede alargar más la pasta con un poco de agua o leche. Encender el horno a temperatura muy suave a fin de mantener las crêpes calientes en el horno y a medida que estén listas. Poner un grumo de mantequilla en la sartén grande, a fuego bastante vivo; dejarla derretir bien y luego calentarse; echar en ella casi los 3/4 de un cucharón de pasta y extenderla sobre la superficie de la sartén con un movimiento rotativo muy rápido de la muñeca. Cuando la primera cara de la crêpe esté bien dorada, voltear la crêpe y dejar dorar la segunda cara, y después deslizar la crêpe sobre la fuente de servir; taparla con un plato al revés y ponerla en el horno mientras se confeccionan, del mismo modo las demás crêpes.