1200 gramos de mejillones
Vino blanco
150 gramos de harina
Leche
Aceite de oliva
Levadura
Sal
Modo de Preparación
Lo primero que tenemos que hacer es cocer los mejillones en un vaso de agua fría, un vaso de vino blanco y un poco de sal.
Se separan mejillón y concha y se reservan en un plato.
Se prepara una masa con 150 gramos de harina, 100 mililitros de leche
fría, 1 cucharada sopera de aceite y 1 y 1/2 cucharadas de vino blanco.
Se mezcla todo añadiendo un pellizco de sal, 1 cucharada de levadura.
Los mejillones se rebozan en esta pasta y se fríen en aceite bien caliente.
Se sirven calientes.