800 gramos de repollo.
150 gramos de jamón.
3 cucharadas de aceite de oliva.
2 cucharadas de cebolla picada.
2 cucharadas de mantequilla.
200 mililitros de leche.
2 cucharadas de harina.
30 gramos de queso rallado.
2 cucharadas de vino blanco.
Sal.
Modo de Preparación
Se corta el repollo, sacando las hojas enteras. En agua hirviendo con sal se cuecen hasta que están tiernas, pero sin que se deshagan.
Se pone en una sartén la mantequilla, se acerca al fuego y cuando está derretida se agrega la harina y se deja cocer, sin que tome color, y se le añade la leche hirviendo, moviendo sin parar para que no se hagan grumos. Se deja cocer y se le añade el jamón picadito. Cuando está bastante espesa se aparta y se deja enfriar.
Sobre un paño se van colocando las hojas de repollo y en cada una se pone una cucharada de besamel, envolviendo para hacer unos paquetitos, y se van colocando uno al lado del otro en una fuente de barro refractario. En una sartén se fríe con las tres cucharadas de aceite de oliva y la cebolla picada; cuando está dorada se echa el vino blanco y un poco de agua de haber cocido el repollo, se vierte sobre los rellenos, se espolvorea de queso y se deja cocer un poco en el horno. Se sirve en la misma fuente.