800 gramos de patatas.
300 gramos de zanahorias.
1 cebolla pequeña.
3 cucharadas de aceite de oliva.
3 cucharadas de harina.
2 cucharadas de vino blanco.
1 cubito de caldo.
Sal.
Modo de Preparación
Se mondan las patatas y se cortan en trozos regulares, más bien pequeños. Se raspan las zanahorias y se cortan en tiras de medio
centímetro de grueso.
En una cacerola se pone el aceite de oliva, se calienta y se echa la cebolla picada, y cuando empieza a dorarse se echan las patatas y las zanahorias, agregando al mismo tiempo harina; se deja rehogar el conjunto durante unos minutos, moviendo sin parar para que no se agarre al fondo la harina, y entonces se echa agua caliente para cubrir las patatas. Se agrega el cubito de caldo y un poco de sal y se deja cocer suavemente hasta que están tiernas; se añade el vino blanco y se deja dar unos hervores para que tome el sabor.
Para servirlo, se hace en legumbrera espolvoreada de huevo duro muy picadito. Esto se puede suprimir, por razón de
economía.