300 gramos de cebolla.
20 gramos de mantequilla.
30 gramos de harina.
1400 mililitros de agua.
2 cubitos de caldo.
60 gramos de queso rallado.
4 cucharadas de aceite de oliva.
2 barras de pan.
Sal.
Pimienta blanca.
Modo de Preparación
Se corta la cebolla muy finita y se pone en una cacerola con el aceite frito, se sazona y se deja freír lentamente hasta que esté tierna, sin que tome color. Una vez que esté bien cocida, se echa la harina, se rehoga un poco y se agrega el agua hirviendo y los cubitos de caldo. Cuando rompe a hervir de nuevo se espuma y se deja cocer lentamente un cuarto de hora.
Pasado este tiempo se pasa por un colador, apretando bien la seta y se pone a hervir de nuevo. En una cazuela se coloca el pan cortado en rebanadas finas, doradas de antemano en el horno, y se echa el caldo hirviendo por encima, se espolvorea de queso, se rocía de mantequilla líquida y se mete a horno fuerte para que se gratine.
Se sirve en la misma cazuela, rodeada de servilleta.