600 gramos de lentejas.
15 gramos de pimentón.
15 gramos de harina.
60 mililitros de aceite de oliva.
1 rebanada de pan.
3 dientes de ajo.
Laurel.
Perejil.
Sal.
Pimienta.
Modo de Preparación
Una vez escogidas y limpias las lentejas, se dejan un rato en agua fría para que floten las que están vacías, que se quitarán, y lavándolas de nuevo se ponen en un puchero bien cubiertas de agua
fría y con una hoja de laurel. Se dejan cocer despacio, añadiéndoles agua fría siempre que lo necesiten.
Se pone a la lumbre una sartén con el aceite de oliva, se calienta y se fríe un diente de ajo y una rebanada de pan, que se sacan una vez dorados; se añade la cebolla picada, y cuando está dorada se añade una cucharada de harina y otra pequeña de pimentón, se aparta la sartén del fuego y se echa en las lentejas.
Se machaca el ajo y el pan en el mortero. Hechos una pasta, se deslíe con un poco de agua y se vierte sobre las lentejas. Se sazonan y se dejan cocer despacio hasta que están muy tiernas, con una salsa espesita.