300 gambas.
5 cucharadas de aceite de oliva.
200 gramos de pan.
1 rama de perejil.
3 dientes de ajo.
1 cubito de caldo.
10 gramos de pimentón.
Azafrán.
Sal.
Pimienta.
Modo de Preparación
Se lavan las gambas y se ponen a cocer en agua hirviendo, se sacan, se reserva el caldo de cocerlas, pasándolo por un colador tamiz y se dejan enfriar. Se descascarillan las gambas y se guardan en un plato.
En una sartén se calienta el aceite de oliva y se fríe el ajo, la rama de perejil y una rebanada muy fina de pan. Bien doradito se echa al mortero y en el mismo aceite se echa el pan cortado en rebanadas muy finas y el pimentón dándole vueltas con la paleta para que se rehogue bien. Ya rehogado se pone en una cacerola y se echan las gambas. Se machacan los avíos del mortero con unas hebras de azafrán, se
deslíe con un poco de agua y se mezcla con el caldo de las gambas; se sazona de sal, pimienta y se completa con agua hasta obtener dos litros de caldo. Se echa sobre el pan, se agrega el cubito de caldo
desleído en un poco de agua hirviendo y se acerca al fuego la cacerola. Cuando rompe a hervir se aparta, se deja reposar un poco al calor y se sirve en sopera.