Para 4 personas:
800 gramos de lomos de bacalao desalado (puede ser fresco o congelado)
6 dientes de ajo
1 guindilla o cayena
3 cucharadas de aceite de oliva
Agua
Modo de Preparación
Si el bacalao es fresco, desalar en agua fría durante 24 horas, cambiando al menos tres veces el agua. También es muy cómodo y sale muy rico, comprar lomos de bacalao congelado, ya desalado. Una vez desalado, escurrir muy bien los lomos.
Picar muy finamente los ajos en lonchitas. En una cazuela de barro echar las tres cucharadas de aceite, los ajos y la guindilla. A fuego más bien suave y cuando los ajos estén dorados incorporar los trozos de bacalao con la piel para abajo. Se fríen lentamente durante dos minutos y se vuelven, manteniéndose con la piel para arriba el resto del tiempo de preparación de la receta.
A continuación, mientras se va haciendo el bacalao a fuego suave, se ha de mantener un movimiento continuo de vaivén, hasta que se forma una salsa brillante y de color blanquecino. Para aligerar la salsa, se sustituye la cantidad de aceite original de esta receta (1 vaso) por agua.