125 gramos de harina
Sal
1 cucharada de azúcar fundida
50 gramos de mantequilla
2 cucharadas de agua helada
250 gramos de requesón
150 mililitros de nata montada
3 cucharadas de azúcar fundida
75 gramos de miel
1 cucharadita de ralladura de limón
1 cucharadita de canela molida
3 huevos
Modo de Preparación
Tamizar la harina junto con la sal, añadir el azúcar y verter la mantequilla para obtener una textura semejante a la del pan rallado.
Agregar el agua suficiente para hacer de la masa una gran bola. Amasar brevemente con las palmas de la mano y después envolverla en papel de aluminio y dejar que se endurezca durante 30 minutos.
Una vez dura, allanar la pasta con un rodillo y colocarla en un molde de base desmontable.
Batir el requesón junto con la nata y añadir el azúcar, la miel, la ralladura de limón y la canela.
Batir aparte los huevos y mezclar con los demás ingredientes, verter todo en el molde sobre la pasta y poner en el horno precalentado a 180º C de 40 a 50 minutos.
El pastel puede tomarse caliente mientras está hinchado y suave, o frío cuando su consistencia sea semejante a la del pastel de queso corriente.