El flan es de mucho alimento y gusta a los pequeños.
Se pone en una flanera una cucharada mediana de azúcar y se derrite.
Se bate aparte una yema de huevo con una cucharada grande de azúcar y cuatro cucharadas grandes de leche.
Se mezcla todo, se bate y se pone en la flanera al baño María durante unos tres cuartos de hora.