650 gramos de macarrones.
40 mililitros de mantequilla.
60 gramos de queso.
800 gramos de tomates.
4 cucharadas de aceite de oliva.
3 cucharadas de cebolla picada.
Sal.
Pimienta.
Modo de Preparación
En abundante agua hirviendo con sal se cuecen los macarrones durante veinte minutos; pasado este tiempo se dejan reposar, tapados, unos diez minutos, y después se refrescan al chorro del agua fría.
En una sartén se pone a freír la cebolla con las cuatro cucharadas de aceite de oliva y se incorpora el tomate cortado en trozos, se deja cocer un cuarto de hora. Se pasa por el chino apretando bien para que quede una salsa espesita, y se le añade la mitad de la mantequilla.
En otra sartén se echan los macarrones, después de estar bien escurridos, y se saltean con la otra mitad de la mantequilla. Se ponen en una tartera de horno se cubren con la salsa de tomate y se espolvorean con el queso rallado.
Se meten a horno fuerte unos minutos y se sirven en la misma fuente.