1500 gramos de patatas.
150 gramos de cebollas.
3 dientes de ajo.
1 rama de perejil.
1 hoja de laurel.
6 cucharadas de aceite de oliva.
2 cucharadas de pimentón.
2 cucharadas de vino blanco.
2 cucharadas de harina.
Sal.
Pimienta.
Modo de Preparación
En una cazuela se ponen las patatas, después de mondadas y cortadas en trozos regulares. Se les agrega la cebolla picada muy fina, el ajo, laurel, pimentón, perejil y pimienta; se rocía con el aceite de oliva, se acerca al fuego y se deja rehogar lentamente unos diez minutos, moviendo con una cuchara para evitar que se agarre. Pasado este tiempo, se añade agua hirviendo hasta que apenas las cubra y se deja cocer lentamente un cuarto de hora.
Cuando están tiernas, se tuesta la harina en una sartén, se deslíe con el vino blanco y un poco de agua y se vierte sobre las patatas, dejándolas cocer suavemente hasta que están tiernas, pero sin deshacerse.
Cuando se van a servir se espolvorean con perejil picado.