350 gramos de pan.
800 gramos de repollo.
4 dientes de ajo.
150 mililitros de aceite de oliva.
4 tomates.
3 cebollas.
2 ramas de perejil.
Agua.
Sal.
Pimienta.
Modo de Preparación
Se pone el aceite en una cazuela de barro, se acerca al fuego, se fríen los ajos y se sacan a un plato cuando están dorados.
Se añade la cebolla cortada en trozos y cuando está dorada se añade el repolló picado y se rehoga; bien rehogado se añade una cucharadita de pimentón y los tomates picados, sin piel ni pepitas. Se rehoga un poco más y se echa agua hasta cubrir bien Las verduras.
Se machacan los ajos y desleídos en un poco de agua se agregan al guiso. Se sazona de sal y se deja cocer hasta que esté tierno el repollo, añadiendo de cuando en cuando agua hirviendo para recuperar el volumen perdido por evaporación.
Cuando está tierna la verdura se pone el pan hecho rebanadas y al arrancar el hervor se separa del fuego y se tapa, dejándolo reposar un poco.
Se vierte en una sopera y se sirve.