800 gramos de pescadillas.
40 gramos de mantequilla.
2 cucharadas de harina.
60 mililitros de vino blanco.
Pan rallado.
Ajo.
Sal.
Pimienta.
Modo de Preparación
Se limpian las pescadillas, se cortan en rodajas gruesas y se colocan en una tartera de porcelana untada con un poco de mantequilla.
Con las cabezas y raspas, ajo, perejil, cebolla y pimienta en medio litro de agua se hace un caldo, dejando hervir el conjunto durante una hora. Se pasa por el chino y se reserva el caldo.
En una cacerolita se pone la mitad de la mantequilla y se dora la harina, que se deslíe en el caldo hecho; se deja hervir un poco y se agrega el vino. Se tiene un minuto hirviendo, se sazona y se vierte por encima del pescado, se pone al fuego y cuando rompe el hervor se retira, se espolvorea de pan rallado y perejil picado, se rocía con el resto de mantequilla derretida y se mete al horno durante diez o doce minutos.
Se sirve en la misma tartera rodeado de servilleta.