Manzanas Agua Zumo de limón 200 gramos de azúcar por manzana o
100 gramos según para lo que se quiera Palillos de canela
Modo de Preparación
No sirven todas las manzanas.
Es preciso escogerlas finas, firmes y poco ácidas.
Se mondan y se cortan en cuartos, se les quitan las pepitas y sus celdillas, y se ponen a remojo en agua muy fría acidulada con todo el zumo de limón.
Se van sacando uno a uno los trozos de manzana, se escurren y se cortan al través en rajitas muy delgadas del grueso de pesetas, lo que facilita mucho su
cocción.
Se ponen en una cacerola sin agua a medio fuego hasta que empiezan a licuarse. Se remueven sin cesar con la espátula para que no se quemen ni se peguen en el fondo de la vasija, y cuando esta casi cocida ésta, se incorpora 200 gramos de azúcar por cada dos manzanas, si la mermelada se hace para conservarse, y 100
gramos tan sólo de azúcar si es para comerse enseguida.
Es mejor comer la mermelada fría. Antes de servirlas se echan unos palillos de cane1a, que se sacan antes que hayan comunicado demasiado gusto al manjar.