6 dientes de ajo.
60 mililitros de aceite de oliva.
3 gramos de sal.
Modo de Preparación
Pelar los dientes de ajo y cortarlos por la mitad para extraerles el corazón, es decir la parte verde, para que no tenga mucho sabor ni repita nuestro ajo.
Trocear los dientes de ajo e introducirlos en el mortero con bastante sal.
Picar con la mano de mortero hasta convertirlo en una masa de ajo salada y más bien blanca.
A partir de ese momento, ir añadiendo aceite a chorritos, sin parar de remover la salsa, para que se vaya emulsionando.
Remover en una misma dirección sin prisa pero sin pausa.
Cuando haya alcanzado la cantidad y sabor deseados, parar de remover y comer en breve.
Para ver que nuestro ali-oli ha alcanzado la consistencia deseada podemos poner la maja del mortero en el centro y si se aguanta y no se va para ningún lado, es que está bien armado.
Buen provecho.