Se exprime todo el zumo de dos limones; mézclese con medio vaso de vinagre, dátiles bien picados; agréguese un polvo de pimienta, bastante perejil, cuatro o cinco ajos, una hoja de laurel y una pequeña cantidad de cominos; todo esto en una cazuela, haciéndola hervir todo el tiempo necesario para que quede en la mitad, y entonces se le añade como dos escudillas de caldo de sustancia, se deja cocer la salsa un poco para que espese, y si se quiere lo haga más pronto, échese un poco de harina tostada.