3 docenas de ostras Caldo de pescado Manteca Picatostes de pan
Aceite
Modo de Preparación
En un mortero se trituran dos o tres docenas de ostras pequeñas, se echan en caldo de pescado y se dejan cocer durante media hora.
Se fríen en manteca unos picatostes de pan, que se colocan en la sopera y en el momento de servir se vierte por encima el caldo de ostras, pasado por tamiz y convertido en puré espesito.
Del mismo modo se puede hacer la sopa de caracoles, pero para que tenga sabor, y color, conviene condimentarla con aceite refinado, y colorear el caldo con un poco de pimentón o de azafrán.