10 tomates.
2 huevos duros.
25 gramos de harina.
3 cucharadas de queso rallado.
25 gramos de mantequilla.
400 gramos de tomate para salsa.
250 gramos de leche.
3 cucharadas de aceite de oliva.
Modo de Preparación
Se escogen diez tomates pequeños, iguales y muy lisos.
Con un cuchillo pequeño se hace una circunferencia en la parte superior de los tomates; se levantan y con una cucharita se vacía de agua y pepitas, quedando de esta manera como una cazuelita; se pone dentro sal y se colocan boca abajo para que escurran.
Después se rellenan.
En una sartén se ponen las dos cucharadas de aceite y se echa el tomate partido en trozos.
Cuando están deshechos se pasan por el chino y se hace una salsa, que se reserva al calor.
Se confecciona una salsa besamel con el cuarto de litro de leche.
En un cazo se pone la mitad de la mantequilla; cuando se derrite se añade la harina y se deja cocer unos minutos; se
deslíe con la leche hirviendo, se sazona de sal, nuez moscada y pimienta molida, y se deja cocer cinco minutos.
Se pican loo huevos cocidos duros y se mezclan en la besamel.
Se retira la salsa del fuego y se rellenan con ella los tomates.
Una vez rellenos se espolvorean con el queso rallado y se riegan con mantequilla derretida.
Se colocan en una tartera, previamente untada de aceite, y se meten a horno muy fuerte para que se gratine la superficie en breves minutos.
Para servirlos se colocan en una fuente, cubierto el fondo de ésta con salsa de tomate.