Se escogen unas patatas muy pequeñas o se moldean del tamaño de nueces.
Se mondan las patatas y se ponen a cocer al fuego, cubiertas de agua fría, con un poco de sal.
Cuando rompe a hervir se dejan cinco minutos, pasados los cuales se sacan del agua y se escurre ésta, volviéndolas a poner en la misma cacerola.
Se les agrega la mantequilla y se meten al horno fuerte moderado de veinte a veinticinco minutos.
Cuando están doraditas se sacan del horno y se colocan en la fuente.