750 gramos de patatas.
80 gramos de mantequilla.
100 gramos de harina.
80 gramos de queso rallado.
100 gramos de jamón.
3 huevos.
2 cucharadas de miga de pan rallada.
Sal.
Pimienta.
Modo de Preparación
Se escogen las patatas grandes y se asan al horno; ya asadas, se parten por la mitad y se
vacían con una cucharilla, echando la pulpa en un recipiente cerca del fuego.
Se agregan cuarenta gramos de mantequilla y se trabaja con una cuchara hasta hacer una pasta fina.
Se baten dos yemas y dos claras y se agregan a cucharadas a la pasta y, por último, se echa la harina y el jamón.
Se mezcla todo muy bien, se forman bolitas que se aplastan un poco con un tenedor y se van colocando sobre una tabla espolvoreada de harina.
Se pone una cacerola grande con agua.
Cuando rompe a hervir se echan la mitad de los ñoquis (han de cocer holgadamente por lo que habrá que echarlos en dos o tres veces), se tapa y, sin que rompa de nuevo el hervor, se deja al fuego un cuarto de hora.
Cuando están cocidos, lo que se conoce cuando ofrecen resistencia al tacto, se retiran en un escurridor y se dejan apurar sobre una servilleta.
Se unta de mantequilla una fuente de barro refractario, se espolvorea de queso y se coloca un lecho de ñoquis; se espolvorea nuevamente con queso y se coloca otra capa de ñoquis, y así hasta terminar.
Se mezcla lo que queda de queso con el pan rallado y se espolvorea por encima.
Se derrite lo que queda de mantequilla y se rocía con ella la cubierta de los ñoquis, sobre el pan y queso rallados.
Se mete a horno muy fuerte y en cuanto está dorada la superficie se sirve.