700 gramos de morros.
70 gramos de harina.
3 cebollas.
2 zanahorias.
5 cucharadas de vinagre.
1 seso.
6 cucharadas de aceite.
15 gramos de alcaparras.
300 gramos de tomates.
1 limón.
Perejil.
Laurel.
Sal.
Tomillo.
Pimienta.
Modo de Preparación
Se raspan y lavan bien los morros, se ponen en un puchero bien cubiertos de agua fría y se acercan al fuego.
Cuando rompe a hervir, se dejan tres minutos y se lavan en agua fría.
En un puchero o cacerola grande se ponen tres litros de agua, en la que se deslíe la harina, se acerca al fuego y se deja que hierva, dándole algunas vueltas para que no se agarre; se añade el zumo de medio limón, una cebolla en pedazos, las zanahorias, tres cucharadas de vinagre, perejil, laurel, sal, pimienta en grano y tomillo.
Cuando rompe de nuevo a hervir se echa el morro cortado en trozos y frotados éstos con limón, y se deja cocer suavemente hasta que están tiernos (aproximadamente hora y media).
Se limpia el seso, quitándole la telilla y venas que le envuelven, y cuando empiezan a estar tiernos los morros se añade el seso y se deja cocer una media hora.
Ya tiernas ambas cosas, se sacan y se dejan escurrir y enfriar.
Se hace una vinagreta en un tazón, poniendo el aceite, vinagre, sal y un poco de cebolla picada
menudísima, pimienta, perejil y ajo picado batiéndolos con unas varillas.
En una fuente blanca alargada se ponen los trozos de morro en el centro a lo largo, y a los lados el seso hecho filetes, y se cubre todo con la vinagreta, a la que se añade una cucharada de alcaparras.
Se adornan los lados de la fuente con medias rodajas de tomate.