800 gramos de pescadilla.
2 huevos.
40 gramos de mantequilla.
2 limones.
1 cebolla.
1 rama de perejil.
40 gramos de harina.
2 cucharadas de maicena.
1 poco de pimienta.
4 gotas de tinte ámbar.
Aceite suficiente para freír.
Sal.
Modo de Preparación
Se limpian las pescadillas y se abren a lo largo para quitarles las espinas; se les quita la cabeza y la cola y se enrollan, sujetándolas con un palillo: se rebozan en harina y en huevo y se
fríen.
Con las espinas y la cabeza de las pescadillas se confecciona un caldo de pescado del modo siguiente:
En un plato se echan los desperdicios del pescado, la cebolla, el perejil y un cuarto de litro de agua; se acerca al fuego y se deja hervir despacio una hora hasta que quede reducido a un decilitro, se pasa por el chino y se liga con las cucharadas de
maicena, se le añaden las gotas de ámbar y se deja al calor sin que hierva.
Se cuece durante doce minutos el otro huevo y se pone al chorro del agua; cuando esté
frío se descascarilla y se hacen rodajas finas con el aparatito corta-huevos.
Se corta el limón en rodajas y se reserva.
Se bate la mantequilla, añadiéndole un poco de sal, pimienta y el perejil picadísimo.
Cuando esté como una pomada se pone en la manga pastelera con boquilla rizada; en una fuente redonda se pone la servilleta y se colocan de pie los rollitos de pescadilla ya fritos, encima de cada uno se coloca una rodaja de limón, otra de huevo y encima una flor de mantequilla.
Se sirven recién fritos y la salsa bien caliente en una salsera aparte.