4 lechugas.
100 gramos de queso.
40 gramos de mantequilla.
Sal.
Pimienta.
Modo de Preparación
Se escogen cuatro hermosas lechugas y se les quitan las hojas mas duras; se lavan y se zambullen en agua hirviendo en una
cacerola puesta al fuego; se dejan hervir diez minutos, se pasan por agua fría después y se escurren apretándolas con las manos.
Una vez escurridas se parten por la mitad a lo largo, se doblan en dos y se van colocando en una tartera untada de mantequilla, se sazona de sal y pimienta, se añade un decilitro de agua o caldo y se ponen al fuego vivo.
Cuando rompa el hervor se tapa y se meten a horno moderado unos cincuenta minutos.
Terminada la cocción se escurren las lechugas, se colocan en una fuente de gratinar, se añade el caldo de la cocción, se espolvorean de queso rallado y unos trocitos de mantequilla y se meten a horno fuerte para que se gratinen.
Puede mezclarse el queso con una mitad de pan rallado.